CONSEJOS PARA DISFRUTAR UN MEZCAL

Hoy, en Barman Academy, aprendemos un poquito más sobre un destilado único y, sin ninguna duda, uno de nuestros favoritos: el mezcal.

Nos encontramos ante un espíritu de agave audaz, salvaje, impredecible, y con una gama de variedades que puede resultar desconcertante. Para merecer el nombre, el mezcal debe pasar por, al menos, 90 pruebas.

Cabe destacar, que aunque pueda parecerse en apariencia, es muy importante no confundir el mezcal con el tequila.

El mezcal es producido puramente sin nada químico y utilizando 100% agave, hecho a mano por artesanos puros.

Por el contrario, el tequila puede estar hecho desde un mínimo de 51 % de agave, siendo el resto otro tipo de sustancias. Además, su elaboración, en muchos casos, ha pasado a ser industrializada. Hablando genéricamente, el tequila es una forma de mezcal.

A diferencia del tequila, el mezcal procede de Oaxaca, México, desde donde se ha ido abriendo paso por el mundo. Gracias a esto, cada vez es más fácil disfrutar de esta bebida sin alejarnos mucho de casa.

Pero para poder disfrutar adecuadamente de un buen mezcal, necesitamos saber unas cuantas pautas básicas de actuación. Las vemos:

SIN MEZCLA POR FAVOR

En Occidente tendemos a mezclar los destilados casi como un acto involuntario, primario. Tan solo los paladares más entrenados suelen abogar por disfrutar destilados netos.

Pues bien, el mezcal, y su espíritu ahumado no se debe suavizar con nada, sino disfrutar tal y como es. Esto puede parecerte un poco duro, especialmente durante las sofocantes tardes de Oaxaca, su lugar originario, pero es la única manera de disfrutar cada uno de sus matices.

Sus diferentes notas y sabores, tan variados, se deben disfrutar, tapar estas sutilezas con otros ingredientes, sin importar cuán delicioso o complementario sea, sería perder el punto del mezcal.

JICARITA EN LUGAR DE CHUPITO

Chupitos no. Este sería uno de los principales mandamientos. Y es que el primer error que cometen muchas personas es verter mezcal en un vaso de chupito y tomarlo de trago, cual típica tradición del tequila con los amigos. Resetea.

Lo ideal es beberlo en un cuenco de arcilla poco profunda, comúnmente llamada jicarita. Este recipiente abierto permite que puedas oler mejor y disfrutar lo que estás bebiendo a través de los sentidos.

EMPIEZA POR LO SIMPLE

No es necesario, ni recomendable, empezar a disfrutar del mezcal con el más caro y raro de los productos. Es mejor empezar por un espadín, el tipo de mezcal más común, pero con una amplía gama de sabores, desde lo terroso y afrutado hasta lo vegetal.

Esto sería un fantástico comienzo para conocer y disfrutar el mezcal. Algunas de las marcas más recomendadas para empezar a disfrutar del mezcal pueden ser Del Maguey o El Jolgorio. Además, estos mezcales son muy aptos para su uso en coctelería.

El 80% de la producción total de mezcal de México, procede de Oaxaca.

– BA

QUE NO TE ASUSTE EL HUMO

La mayoría de la gente asocia, comprensiblemente, el mezcal con el humo. Pero ese ahumado puede variar mucho su intensidad, desde ser uno muy tenue hasta otro que se apoderará de tu rostro. Es una más de las características que encontrarás en el mezcal.

DIFÍCIL MARIDAJE

La magia del mezcal te permiten disfrutar de un amplío espectro de sabores en tu lengua: fruta, especias, humo, madera o tierra. Pero debido a tal carácter, se hace difícil poder maridar o acompañar los tragos de mezcal con el aperitivo perfecto.

En su cuna, Oaxaca, es costumbre que se sirva junto con una rodajas de naranjas, jícama (una especie de patata mexicana) o zanahoria, a menudo espolvoreadas o acompañada con sal de gusano.

El resto de aperitivos, patatas, encurtidos o bocaditos, mejor déjalos para cuando estés disfrutando de una cerveza. No destruyas el mezcal.

DISFRUTA LA SAL DE GUSANO

Los gusanos del mezcal o gusanos del maguey, salen de la planta, y en México, los pulverizan y los agregan en sal, obteniendo así la conocida como sal de gusano.

Una de las maneras más recomendadas para disfrutar del mezcal es verter 6 cl. de mezcal en una jicarita, acompañado de media rodaja de naranja rociada con sal de gusano. Beber el mezcal luego un bocado de la naranja salada, y continuar con el mezcal.

¿UN GUSANO EN TU BOTELLA?

Si ves un gusano en la botella de mezcal, no te aterrorices. Hay gente que afirma que si comes el gusano de la botella vas a tener alucinaciones. Sin embargo, nosotros no lo recomendamos. Por algo, las marcas que están empujando el mezcal a nuevos niveles ya no usan el gusano.

¿Aún no has disfrutado de esta maravilla? No pierdas ni un día más.

Hasta la próxima!

Fuente: liquor.com

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