LAS LEYENDAS DE LOS ORÍGENES DEL MARTINI

Hoy, en Barman Academy, os traemos historia y rumorología, a partes iguales, sobre uno de los cócteles más conocidos, el Martini.

Muchas y muy diferentes son las leyendas acerca de los orígenes del Martini. No esperamos más, veamos algunas de ellas…

El rifle Martini & Henry

Muchos ingleses afirman que el Martini adoptó el nombre del famoso rifle utilizado por el ejército británico y que se caracterizaba por su fuerte retroceso y exactitud.

El Martini es un cóctel contundente, poderoso, disuasivo, con un golpe seco, limpio, certero, impecable como una bala de plata disparada por un rifle Martini & Henry.

El minero de Martínez

Otra de las leyendas acerca del origen del Martini relata que a fines del siglo XIX, en el bar de Julio Richelieu, en la localidad de Martínez, California, un minero rico ofreció una recompensa en oro a cambio del mejor cóctel.

Estuvo 3 días con sus respectivas noches en plena evaluación y el ganador según su criterio fue una mezcla de 3 partes de gin y 1 parte de vermut rojo, con una aceituna en su interior. En consenso con sus invitados lo llamó “Martínez”, en honor al pueblo.

 El Profesor

En la edición de 1887 del libro de recetas de Jerry Thomas, El Profesor,  aparece la fórmula del cóctel Martínez: vermut, Old Tom Gin, algunas gotas de bitter y maraschino.

San Francisco reclama la paternidad

Un barman anónimo tenía la costumbre de poner a sus creaciones un nombre relacionado con la persona para quien había preparado el cóctel.

Un día, un cliente completamente satisfecho salió feliz de su bar gracias a los efectos de una mezcla de ginebra con vermut. El cantinero sólo sabía que el sonriente cliente se dirigía al pueblo de Martinez. Cuando le preguntaron qué le había preparado para ponerlo tan contento, el camarero respondió: “Martinez”, que pronunciado en inglés suena “Martini”.

Pronto llega esta historia al pueblo de Martínez, una pequeña comunidad de la bahía de San Francisco, y sus habitantes reivindican la paternidad del combinado y todos los años en primavera celebran festejos en honor de su Dry Martini.

El Ferry

En plena fiebre del oro numerosos mineros y aventureros que cruzaban la bahía, unos desde Martinez y otros desde San Francisco, bebían abundante ginebra directamente en el ferry. Alguno de ellos para quitarle el ardor, le añadian vermut y bitter de Angostura. Así nació el Martinez Cocktail, un californiano de pura cepa.

Desde Nueva York

Desde Nueva York presentamos otra clásica versión. El cantinero jefe en el hotel Knickerbocker, Martin di Arma di Taggia, en 1911, en su fase creativa, habría mezclado mitad de ginebra y mitad de vermut con unas gotas de naranja. Luego, cuentan, enfrió su formula y la sirvió en una copa triangular helada.

Esa bebida, con el tiempo, habría derivado en la actual imagen elegante con una aceituna en su interior. El nombre del preparado fue puesto en honor del camarero, Martin.

Cuando se derogó la Ley Seca en EEUU, su presidente, Roosevelt, se preparó un Dry Martini en la Casa Blanca para oficializar y celebrar la nueva etapa.

– BA

La conexión francesa

Ahora cambiamos la nacionalidad del barman, esta vez, francés. También se llama Martin, y emplea el vermut Noilly-Prat  fabricado en Marsella.

También se le sitúa en Nueva York, en otro hotel, el Kilmanac, y cuentan que dicho barman tenía que satisfacer a su cliente más rico y famoso: el multimillonario Rockfeller.

Fue todo un éxito. Le devuelven la delicadeza llamándolo Dry Martini y no Ginrock, como él mismo propuso.

Existe desde 1992 en la ciudad de Nueva York un monolito donde se cuenta esta historia. La receta: ½ copa de London Dry Gin, ½ de vermut francés, golpes de bitter de naranja, twist de piel de limón y se le añade una aceituna verde.

El Hoffman House

Papeles en mano como prueba indiscutible, indican que la barra donde se formuló por primera vez este famoso cóctel fue la de la amigable taberna Hoffman House, en Nueva York.

New Orleans

Nadie duda que esta ciudad sea muy especial, por muchos motivos. Hace tanto calor que sus habitantes necesitaban algo que los dejara helados, entonces el Martini se inventó solo, por petición popular.

Recordad que es la única ciudad donde estaba permitido y se alienta beberlo en las calles por eso se puede disfrutar del más seco de los Martini en plena avenida y por supuesto escuchando las alegres melodías de la formidable música negra de Louisiana.

Ahora que conoces muchas de las historias, tu decides cuál te resulta más convincente.

Hasta la próxima!

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