LIMAS O LIMONES… ¿DA LO MISMO?

Los limones y las limas son las dos frutas ácidas más utilizadas en coctelería, sin embargo, muchas veces tendemos a creer que son iguales, y nada más lejos de la realidad.

Hoy en Barman Academy, vemos las semejanzas y, sobre todo las diferencias, entre el limón y la lima, algo muy importante dentro del mundo de la mixología.

Evidentemente, se parecen en la forma, en el tacto, en el nombre, en que son ácidos…También tienen en común muchas propiedades, siendo una gran fuente de vitamina C y antioxidantes. Además, llevan mucho tiempo siendo usados, son originarios del mismo continente, y contienen aceites esenciales muy aromáticos y beneficiosos en sus pieles.

Desde los comienzos de la coctelería, ambas frutas han sido usadas para aportar acidez y sabor a las bebidas. Pese a que ambos vienen de la misma familia y género, cada una de ellas ofrece unas propiedades particulares que hay que tener muy en cuenta a la hora de elaborar cócteles.

Veamos cómo es cada uno de ellos y por qué decantarnos por uno u otro.

Lima

(Limón verde o Lime)

Fruto del limero y proveniente de Asia, es un limón pequeño que, en su momento más óptimo para el consumo, tiene un color verdoso. Da mucho menos jugo que el limón común, tiene un sabor ácido y es muy aromático, genial para combinar con bebidas fuertes.

Cócteles fuertes, como el Daiquiri o el Margarita, requieren su uso. En ocasiones su jugo es tan ácido, que es necesario equilibrar y endulzar la bebida con azúcar. Como la acidez variará en cada ejemplar, es cuestión de probar.

Si se requiere más acidez, por ejemplo para sabores más fuertes, será más apropiado la lima. Si se requiere más aroma, o equilibrar bebidas más suaves, el elegido debería ser el limón.

– BA

Limón

(Limón amarillo o Lemon)

El limón, común, es fruto del limonero, y también es originario de Asia, se cree que de India y China. Fue Colón quien lo llevó a las Américas, donde cobró mayor importancia. Son amarillos, y más grandes, más dulces, y menos ácidos que las limas. Al tener menos ácido cítrico, no requiere de tanto azúcar para suavizar el sabor como con las limas.

Es más aromático que la lima y combina genial con sabores más finos como la ginebra. Además, en la coctelería en general, tiene un uso mucho más común que la lima, siendo el ingrediente ácido por excelencia.

Se cree que la mayoría de clásicos han usado el limón amarillo porque era el cítrico más barato en EEUU y Europa, donde se crearon la mayoría de recetas, mientras que en las recetas de El Caribe se usa la lima debido a que allí el limón era más caro.

Elección…

En primer lugar, seguir, ni más ni menos, lo que mande la receta original. Por otra parte, para creaciones vuestras o giros a clásicos, seguir lo que demande el trago.

Si se requiere bastante acidez, por ejemplo para sabores más fuertes, será más apropiado la lima. Si lo que se requiere es más aroma y equilibrar bebidas más suaves, el elegido debería ser el limón.

Si la bebida pide lima, y no tenéis, deberéis usar más cantidad de limón amarillo, y balancearlo con un endulzante.

En el caso de que la bebida demande limón y no tengáis, podréis usar un poco de lima, pero siempre poco a poco, para no perder el equilibrio del cóctel, y catando hasta encontrar la perfección. Un elemento perfecto para equilibrar la fuerte acidez de la lima es el sirope de azúcar, comúnmente conocido como simple syrup o jarabe de goma.

Porque no nos da lo mismo ocho que ochenta.

Ni limas que limones.
Hasta la próxima!
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