TENDENCIAS ACTUALES DE LOS DISTINTOS ESPIRITUOSOS

La coctelería y las bebidas espirituosas van de la mano, retroalimentándose mutua y constantemente, y donde el éxito de una de ellas ayuda a la mejora de la otra y viceversa. Por esta razón, vamos a conocer a fondo el estado del mercado español de bebidas espirituosas y sus tendencias.

Gracias a la Federación Española de Bebidas Espirituosas y con la ayuda de varias reconocidas consultoras, hemos podido saber cómo se encuentra actualmente el mercado nacional de bebidas espirituosas, y al compararlo con años anteriores, veremos las evoluciones de los distintos destilados.

Antes de entrar a analizar cada destilado, es importante saber que en el global, las bebidas espirituosas han alcanzado este pasado 2017 los 214 millones de litros vendidos, con 904 millones de euros recaudados, una auténtica barbaridad que mejora en un +2% respecto al año anterior y que habla del buen momento del sector.

La ginebra y el Efecto Gin Tonic

Sin duda, la mayor culpa de la mejoría del mercado de bebidas espirituosas se sustenta en la continua evolución de las ginebras, que ya suponen casi el 20%  del volumen total de ventas de bebidas espirituosas (unos 15 millones de litros vendidos) y el 23% del valor total (210 millones de euros),  mejorándose en un +7,5% y un +11% respectivamente.

El conocido como Efecto Gin Tonic, sigue manteniéndose como la principal tendencia de consumo en nuestro país, siendo muy protagonista en casi todas las franjas horarias del consumo, donde cabe destacar un momento cada vez más de moda: el afterwork.

El rebote del whisky

Por su parte, el whisky, que sigue siendo la bebida más consumida con un volumen de ventas del 26% (casi 20 millones de litros) y un 29% del valor total de las bebidas espirituosas (260 millones de euros). Pese a ser el destilado más consumido llevaba unos años en caída, lo que auguraba malos tiempos para el whisky. Sin embargo, respecto al año anterior, ha descendido sólo un -0,5% en el volumen de ventas, pero ha aumentado un +2,5% en valor, gracias a la mejora de las marcas Premium.

Se estima que la confianza del consumidor ha llegado a niveles anteriores a la crisis, con un sector de hostelería que ha experimentado una gran recuperación, tras unos años en linea descendente. Por ello, hablamos de un efecto rebote en el sector del whisky.

Por segmentos, el whisky escocés estándar sigue siendo el que acapara el mayor nivel de ventas tanto en volumen, el 66% del total de la categoría, como en valor (167 millones de euros). Pese a ello, su evolución fue la más negativa de todos los segmentos con unas caídas en volumen del -3,5%. Descenso que también experimentó el segmento de bourbon, con un -4,5% en volumen.

Por su parte, el whisky escocés de malta se situó a la cabeza del crecimiento, con un aumento en sus ventas del +7%.  También en rango positivo se ha colocado el whisky americano, con unos avances en volumen del +6,5%.

El ron se recupera

Por su parte, la categoría del ron, tras años ya lejanos siendo protagonista y otros más cercanos de continúas caídas, recupera la confianza de los consumidores al conseguir estabilizar sus ventas en volumen un +0,5% (hasta los 10,5 millones de litros) y avanzar en valor un +2,7% (140 millones de euros).

Cabe destacar el crecimiento en la preferencia de los rones Premium y la evolución del ron negro. El ron supone un 14% del volumen total de bebidas espirituosas y un 15,5% del valor del mercado.

Otros destilados a tener en cuenta

El vodka no presenta una visible mejora, si no que más bien continúa en una línea descendente, con unas caídas del -4% en volumen (casi 6 millones de litros) y del -1% en valor.

Cabe destacar la recuperación del tequila, al menos en valor, con un incremento del +5%, en un sector donde las marcas se siguen reinventando y ofreciendo productos de muy alta calidad.

La categoría de licores y cremas registró un crecimiento en el volumen de sus ventas de un +7,5% (más de 10 millones de litros) y en valor de un +6% (casi 110 millones de euros). El incremento en el consumo de cremas (+17% en volumen), se debe sobre todo a cremas de chocolate y afrutados. Por su parte, los licores también consiguieron mejorar sus volumen de venta, en un +2,5% (hasta 5,5 millones de litros), siendo especialmente interesantes los avances en segmentos como los de licores de avellanas, de almendras, los de hierbas y otras frutas.

Otro aumento, aunque más moderado, se da en la categoría de anisados (sobretodo anises, y en menor medida pacharanes y aguardientes) también aumentó tanto su volumen de ventas (+1,5%) como el valor de las mismas (+1,5%).

Por último, la categoría de brandy, cognac y armagnac volvió a terreno negativo tras la recuperación que registró el año anterior. Unos vaivenes provocados por las variaciones en las ventas del segmento del brandy, dado hegemonía dentro de la categoría (99,5% del volumen y 98% del valor).

La tendencia Premium

La tendencia por los productos Premium también está cada vez más presente en los últimos tiempos, gracias a un escenario de mayor confianza, con un consumidor que demanda productos diferentes, exclusivos y de alta calidad, aún a expensas de un aumento de precio.

Una premiumnización del mercado que encuentra una gran complicidad en perfiles diferentes, desde los más jóvenes hasta los senior. Entre los primeros, debido a su continúa búsqueda de productos nuevos e innovadores; y entre los segundos, porque su mayor nivel adquisitivo les permite decidirse por productos más exclusivos.

Buenas expectativas

Con unas ventas totales de 214 millones de litros en el mercado español, el sector de bebidas espirituosas creció un 4% el pasado ejercicio impulsado principalmente por la hostelería y el incremento de las exportaciones.

De la producción total obtenida, el 60% se destinó al consumo nacional y el 40% restante a la exportación, alcanzando los 589 millones de euros. El brandy se mantuvo como la categoría más exportada, y por mercados importadores destacaron Filipinas, México y Estados Unidos.

Con más de 3.800 centros de producción en toda la geografía española, el 80% de ellos PYMES, el sector de bebidas espirituosas aportó a la economía española un valor por importe de 7.585 millones de euros (el 0,12% del PIB) y sostiene 330.000 empleos (entre directos e indirectos) en sectores considerados clave como la agricultura, el turismo, la hostelería o el sector servicios.

Para terminar, es muy importante no confundir categorías con marcas. Aunque sea obvio, nos gustaría aclarar que estos resultados analizados hablan de la situación de las categorías como tal, y no de marcas. Se dan situaciones donde una categoría de destilados está en auge, pero varias marcas están en caída libre; y por el contrario, categorías con muy malos números cuentan entre sus filas con marcas que registran tendencias muy favorables.

En lineas generales, vivimos una continua mejora en el sector, con cada vez más y mejores marcas, con un gran trabajo de investigación y cata, y con un público cada vez más exigente pero muy predispuestos al disfrute.

Las previsiones son muy buenas, y eso nos pone muy contentos. Larga vida a los destilados.

Hasta la próxima!

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